PDFImprimirE-mail

Los cariocas dicen que el Río es la ciudad más bonita de Brasil - y tal vez tengan la razón. Playa, samba, óptimos hoteles, exquisitos restaurantes y un paisaje deslumbrante de montes, mar y lagunas (sólo quien ya subió el Corcovado para ver Río de encima sabe de lo que se trata), reciben a los visitantes con los brazos tan abiertos como los del Cristo Redentor, elegido en 2007 una de las siete nuevas maravillas del mundo.

Copacabana
Es la cara de la ciudad y el barrio donde se encuentra la mayor parte de los hoteles. El andén con el dibujo de ondas negras y blancas y la playa de arena extensa están entre los mejores lugares para acompañar la rutina de los cariocas, los habitantes del Río, y ver desde los coches que pasan por la avenida Atlántica hasta la mezcla democrática de pensionados, jugadores de voleibol. Mujeres, turistas, etc. Cada 31 de diciembre el barrio recibe cerca de 2 millones de personas, la mayoría vestida de blanco, para celebrar el año nuevo.

Ipanema y Leblon
La combinación del monte Dois Irmáos de un lado y el Arpoador del otro hace de esas dos playas escenario de televisión - literalmente, ya que muchas novelas brasileñas son ambientadas en esos dos barrios del Río. Ipanema tiene la playa más disputada, con espacio para amantes de la puesta de sol, gays, madres y bebés. En Leblon, no pierda la oportunidad de tomar un desayuno típico de la ciudad antes de ir a la playa, en una de las varias casas de jugos de la región.

Barra da Tijuca 
Playa amplia, buena para nadar, caminar y jugar. Las ondas suelen quebrar lejos de la arena y el mar es tranquilo en general. Uno de los sectores más famosos de la playa del Río está ubicada allí: el Pepé, donde se reúnen las personas bonitas y deportivas. En el fin de tarde, un espectáculo a la parte son las velas de wínd y kitesurfe coloreando el mar.

El Centro
Cariñosamente llamado por los cariocas, de Ciudad, el barrio no corresponde al área céntrica del Río, sino del lugar donde él nació, El ideal es visitarlo durante la semana, cuando hay más movimiento y los puntos turísticos están abiertos. Vea la Biblioteca Nacional, el Museo de Bellas artes, el Paço Imperial y el Centro Cultural Banco de Brasil. Allí cerca se encuentran el barrio de Lapa, con bares y casas nocturnas movidos a samba, y Santa Teresa, que puede ser visitada de tranvía,

El Corcovado
Cristo Redentor es el gran símbolo turístico de la ciudad - en 2007, fue elegido una de las siete nuevas maravillas del mundo. Del alto del monte, la vista de la metrópoli engloba sus principales postales: el Páo de Açúcar, la Bahía de Guanahara, la laguna Rodrigo de Freiras, las playas de la zona sur. Existen dos maneras de subir hasta Cristo: en tren o en coche, a partir del barrio Cosme Viejo.

Pao de Açucar
Otro paseo obligatorio, con un teleférico que lleva al alto del monte y permite apreciar toda la Bahía de Guanabara, La puesta de sol vista desde la cima es una de las escenas más románticas de la ciudad

Vuelo Libre
Localizada en el Parque Nacional de la Tijuca y sólo a algunos minutos de la Zona Sur, la Piedra Bonita es uno de los lugares más bonitos y seguros para volar de ala-delta y parapente. Dependiendo de las condiciones del tiempo, hay vuelos diarios.

Litoral Norte
Puede parecer un incoherente un carioca viajar buscando playa. Peto muchos habitantes de Río de Janeiro, cuando quieren relajarse a la orilla del mar, recurren a la Región de los Lagos, ya que es conocida como una de las parte más frecuentada del litoral norte del estado. No hay misterio es uno de los puntos más encantadores del país. Las playas más famosas se encuentran en Búzios. Pero los municipios vecinos ofrecen playas tan bellas como la famosa hermana. Arraial do Cabo tiene excelentes puntos de buceo. En Río das Ostras, a 40 km, aproveche las playas con características varias y la Laguna de Iriri. Cabo Frio, a 24km, reúne edificios históricos y playas de arena fina y clara. Otras patadas inolvidables son Saquarema, donde se encuentra la playa de ltaúna, considerada el Maracaná del surf, y la Laguna de Araruama.

Buzios
Es el destino más visitado del estado, después de la capital - no por casualidad existen 400 hoteles para recibir los turistas en la ciudad. En Búzios, el movimiento nocturno dura el año entero. Después de la playa, todos se van hacia la Calle de las Piedras, llena de bares, restaurantes, tiendas, heladería y agencias de turismo. La ciudad también es buen punto para aprender windsurfe o vela oceánica en el Búzios Vela Club.

Calle de las Piedras
El movimiento nocturno se concentra en la calle de las Piedras, en locales como la crepería Chez Michou, los bares Patio Habana y Café Concerto, con shows de jazz, rock y blues, el Fashion Café, con MPB, rock y samba, y el Guapo Loco, de estilo mexicano. En la Orilla Bardot, la boate Privilége tiene cinco ambientes, espacio para danza y sonido de DJ. En la misma calle se encuentran también el mexicano Zapata, con espacio para bailar, y el Anexo, ideal para quienquiera enamorar: tiene sofás en un balcón, de frente para el mar.

Arraial do Cabo
Sus aguas transparentes, frías y ricas en vida marina hacen de arraial uno de los mejores puntos del país para la práctica de buceo - principalmente en la isla de los Porcos, Punta d’agua y Saco do Cordero, Aproveche para conocer Pontal do Atalala, dos pequeñas ensenadas de frente para la isla de Cabo Frío. La estructura es mínima: sólo un pequeño bar improvisado, para matar la sed.